Siempre me he sentido fascinado por el increíble paralelismo que existe entre los fenómenos físicos y biológicos por un lado, y los sistemas sociales y económicos por otro.
El otro día ví un documental muy interesante sobre las distintas glaciaciones que se han producido a lo largo de la historía de la tierra. Según se afirma por los registros geológicos, parece ser que nuestro planeta ha sufrido,desde su origen, al menos tres glaciaciones completas de varios millones de años de duración.
Los estudios razonaban que existe un perfecto equilibrio entre la energía que llega del sol y la energía que se radia al espacio o albelo. Ese equilibrio es el que mantiene las características climáticas dentro de un rango óptimo.
De vez en cuando, ese equilibrio se desplaza, debido a una mayor elipticidad de la órbita terrestre, y tiene lugar una glaciación.
Estos períodos glaciares suelen incrementar el tamaño de los polos hasta latitudes medias (Ej. New York), dejando libre de hielo una amplia franja alrededor del ecuador que permite absorver y retener el calor y la energía provenientes del sol, evitando con ello la progresión del proceso glaciar.
Pero en ocasiones, cuando por algún motivo los casquetes polares se extienden más allá de un punto crítico, la franja capaz de frenar el proceso se vuelve demasiado pequeña y no puede compensar las pérdidas de energía ocasionadas por la superficie blanca y reflectante del hielo, con lo que el proceso de glaciación se descontrola y ya no hay forma de pararlo, condenando así al planeta a millones de años de congelación completa, hasta que el vulcanismo reinicia el proceso de equilibrio.
Bien. A nivel económico pasa exactamente igual. La perversa dinámica del sistema actual hace que, quienes gestionan, reglamentan y aplican las políticas económicas y productivas sean elementos que están fuera de ese sistema que ellos regulan (políticos y banqueros), por lo que la realimentación necesaria para corregir sus acciones se trunca sin remedio.
Esto hace que el sistema, llevado más allá de un punto crítico, se descontrole exactamente igual que el clima, condenando al mundo económico a una glaciación global.
Es interesante comprobar como los propios actores explican sus "principios" y motivaciones respecto al sistema, prescindiendo de cualquier atisbo de visión ética o global al respecto. Para ejemplo el siguiente video.
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