martes, 26 de junio de 2012

¿Estamos locos...?

Pensemos por un momento acerca de un hecho, muy real, que no parece estar teniéndose en cuenta por parte de nuestros "iluminados" gestores públicos.

Cuando una persona o entidad jurídica pide un préstamo inmobiliario, al importe de ese préstamo se le fija un plazo de amortización largo, generalmente de entre 15 y 30 años. Es decir, el importe mensual se calcula en base a ese periodo temporal establecido. Eso significa que, si yo dejo de pagar un préstamo hipotecario porque me quedo sin trabajo, el importe impagado se va incrementando mes a mes conforme a esa cantidad, pero siempre de forma gradual.

Que ocurre, en cambio, cuando un banco ejecuta una hipoteca por impago. Bien, en ese momento la deuda total se condensa y se trae al momento actual, es decir, se da por supuesto que ese préstamo no va a ser amortizado y toda la deuda se contabiliza como impago. Pero eso no es real porque los bancos calculan sus necesidades de liquidez en función de los importes y los plazos a los que prestan dinero, captando recursos conforme a esos planes. Es decir, que un banco no cobre unos meses de un crédito no supone que, de golpe, adeude a sus proveedores (clientes, accionistas, inversores o prestamistas internacionales) toda la deuda completa.

Qué está ocurriendo ahora. Dos cosas:

  • Primero: el precio de los inmuebles ha estado cayendo rápidamente y se espera que baje más. Esto ha hecho que los bancos, cuando no han conseguido encontrar un acuerdo de mínimos con los pequeños propietarios (por que a los grandes deudores sí los refinancian), hayan embargado rápidamente e intentado sacar a subasta para vender el activo con la menor pérdida posible porque, aunque saben que en España la subasta no salda la deuda y la diferencia la sigue debiendo el embargado, muchas veces tienen dudas de poder cobrar esa diferencia hasta el total por los mismos motivos por los que ha tenido que embargar.
  • Segundo: como el mercado inmobiliario se ha detenido de forma radical, no han sido capaces de sacarse esos activos de encima, con lo que se han visto obligados a incorporar en sus balances como impagada LA DEUDA TOTAL de esos préstamos.

Pero eso no es cierto. La deuda acumulada real no es el total pero, tanto las normas contables como la ley hipotecaria hacen que se contabilice así, obligando a provisionar por el total del préstamo en el momento presente. Esto ha convertido en zombis a las entidades financieras que, sin haber tenido que desembolsar esos totales aún (porque la deuda contraída con proveedores no sabe nada del impago), se han cargado en sus balances unos importes impagados (provisiones) que AÚN no son ciertos. Son potenciales.

Este es el origen principal de la crisis europea actual. Las pérdidas inmobiliarias de los bancos afectan al crédito que conceden, que incide en la economía real, que a su vez incide en el paro y en el cierre de empresas, lo que implica menores ingresos para el estado en forma de impuestos, lo que a su vez hace que se incremente el déficit, debiendo emitir nueva deuda (a mayor coste) y/o acometer recortes, que producen más paro y con ello menos gasto y menos ingresos públicos en una espiral sin fin, como de hecho está ocurriendo. Eso sin contar con los rescates a la banca, a la que las normas contables han dejado zombis de cara a las agencias de rating, que bajan su calificación dificultando su acceso a los mercados financieros y obligándolas a pedir más dinero público.

El final de esta espiral sabemos cual es y no es halagüeño...


Bien, ¿qué pasaría si, en vez de dar el dinero del rescate directamente a los bancos, basándonos en unas normas que, prudentemente pero irrealmente, convierten en impago completo y presente el importe total de unos préstamos que deberían saldarse a lo largo de muchos años que aún no han transcurrido? ¿Qué pasaría si en vez de eso dedicáramos fondos públicos a ayudar a empresas y familias a cubrir gradualmente sus desfases puntuales de tesorería,haciendo de amortiguador ante esos desfases (muchos sólo temporales) de los prestatarios?

Ocurriría lo siguiente:

  • Los préstamos seguirían vivos, con su correspondiente plan de amortizaciones a largo plazo, evitando así lastrar las cuentas de resultados y los balances de la banca, que mantendría su solvencia y su rating, y con ello su capacidad de acceso a la financiación.
  • El Estado sería igualmente el vehículo de canalización de las ayudas, pero no irían directamente a la banca, sino que circularían por el motor de la economía real. Esto mejoraría la imagen de la clase política, que recuperaría una cierta credibilidad y con ello la confianza de la población en el sistema público, mejorando con ello la imagen psicológica del futuro (motivación y liderazgo)
  • El importe de las deudas impagadas se restringiría a cantidades muy inferiores a las actuales, porque sólo contemplaría el saldo vivo real de impagos hasta el momento actual. Es decir, crecería de forma gradual y no de golpe, dando margen temporal para la mejora global de la economía.
  • Esto daría tiempo al Estado para a cometer las reformas de manera continua y bien elaborada, y no a hachazos, corriendo y mal como se está haciendo ahora, mejorando también la imagen y la sensación de la ciudadanía hacia el futuro.
  • Además, los fondos liberados de los rescates bancarios, deberían invertirse de forma primordial en la creación de tejido productivo, mejorando los ámbitos del emprendimiento, la innovación, la investigación aplicada y la educación, todas ellas inversiones (no gastos) a futuro que hay que empezar hoy, y que deben máximizarse en acciones que puedan llegar a ser autosostenibles por si mismas.
  • Esto crearía empleo, con los beneficios consiguientes en ingresos por IRPF, Seguros sociales, IVA, Impuesto de sociedades, etc...  que, en paralelo con el proceso de optimización y reestructuración del ámbito público y la reforma laboral, mejorarían el déficit público, reduciendo la necesidad de ayudas europeas y ganando en independencia fiscal e imagen ante nuestros socios e inversores internacionales.
  • Todas estas medidas, combinadas con un mayor optimismo general en el futuro, relanzarían el crecimiento, acelerando la espiral en sentido positivo, cosa que habría que regular mediante nuevos controles, más eficaces y reales, del sector financiero, de forma que no creáramos nuevas burbujas.

Es decir, dedicaríamos EL MISMO DINERO PÚBLICO pero de una forma constructiva para mantener la economía real y no el cortocircuito embuclado entre banca y estado que tenemos ahora.

¿Por qué no se hace esto? Lo reclaman los mejores economistas del mundo (Krugman, Stiglitz).

¿Nuestros políticos son gentuza sin verguenza o estúpidos incompetentes muy bajos de autoestima (soberbios)?

¿Tienen jefes por encima con otros "planes"...?

Mi sentido común no deja otras alternativas, aunque personalmente preferíría que fueran ignorantes. Al menos podríamos intentar ilustrarlos. Pero la estupidez y la avaricia no tienen cura.

Un saludo

lunes, 11 de junio de 2012

Hasta el infinito y más allá...


 "Hay dos cosas que se saben infinitas, el universo y la estupidez humana. Y de lo primero no estoy seguro..." (Albert Einstein).                 -                                       -                                       -        

 
Ahora el fondo de rescate europeo nos da 100.000 millones de euros para sanear a unos bancos arruinados por los mismos políticos que nos gobiernan (PP en Madrid y Valencia, y PSOE en Andalucía y Castilla la Mancha). Genial, y encima nos lo intentan vender como un préstamo sin condiciones (tururú...).

Al margen de esa pantomima gubernamental, hace ya varios meses vaticiné en este mismo blog (http://de0pinion.blogspot.com/2011/09/magia-y-estupidez.html) que los ataques a la deuda pública y a la banca europea se intensificarían. En ese post mi razonamiento giraba acerca del objetivo de esta crisis. Ahora lo hace sobre la estrategia utilizada. ¿Por qué se han intensificado los ataques? porque el objetivo real de toda esta maniobra está mucho más arriba. El verdadero objetivo son Alemania, Francia y los países nórdicos, verdaderos motores económicos, industriales y sobre todo sociales de la Europa comunitaria. Y nos preguntaremos ¿por qué va a querer alguien debilitar a las grandes potencias europeas? Pues por la sencilla razón de que, el único lugar del mundo donde realmente existe un sistema social y laboral con derechos realmente consolidados es Europa. Si recordamos la hipótesis que ya expuse sobre la "Globalización Social", el objetivo sería acabar con ese oasis de derechos sociales y laborales que es Europa, para aproximarnos hacia los modelos productivos y sociales de los países emergentes (China, India, Brasil,..) - http://economia.elpais.com/economia/2012/08/09/actualidad/1344515265_718980.html.


Pero para debilitar a esas grandes potencias no puedo atacar directamente a la deuda y la banca alemanas o francesas, porque son muy sólidas y sus economías muy fuertes, y eso hace muy difícil sembrar la duda sobre ellas. Esa estrategia no prosperaría. En cambio, si empiezo atacando a las economías más débiles que dependen de ellas (Grecia, Irlanda) y luego sigo subiendo en el tamaño de las presas (Portugal, España), lo que consigo es que las potencias económicas europeas se vayan debilitando lentamente y sin darse cuenta. ¿Cómo? Drenando lentamente pero de forma continua sus recursos económicos para crear más fondos comunitarios que se sirvan para resolver los problemas cada vez mayores que les voy creando. De esta forma, esas potencias tienen cada vez más intereses comprometidos en forma de préstamos, tanto rescates a los estados como a los bancos, haciéndose más difícil a cada paso desengancharse de ese lastre en que se están convirtiendo los países periféricos. Las cantidades invertidas en la periferia entre los fondos de cohesión y los rescates son tan grandes, que casi hacen imposible para las grandes potencias europeas poder cortar esa cuerda. Es como la fábula de la rana metida en la cazuela; si la meto en agua hirviendo de golpe, saltará inmediatamente fuera  del agua pero, si la sumerjo en agua templada y, poco a poco, voy incrementando la temperatura, en poco tiempo la rana estará cociéndose en su propio jugo. La calificación de Francia ya no es triple A... y la de Alemania hasta cuando lo será...?, hasta que aparezcan los eurobonos???

¿No es interesante ver cómo las agencias de calificación, todas ellas de origen estadounidense y principales responsables en el origen de esta crisis, van generando el miedo en los mercados y lo van dirigiendo  hacia objetivos diferentes y cada vez más grandes?

 ¿No es curioso que todas las decisiones económicas estratégicas que se están tomando en Europa para "salvar" el euro estén en manos de personajes directamente relacionados con la gran banca estadounidense (Draghi, Monti, Papademos, De Guindos,...) ,

----  http://www.larazon.es/noticia/4770-que-tienen-en-comun-monti-draghi-y-papademos

----  http://www.elconfidencial.com/economia/2011/11/16/los-hombres-de-goldman-sachs-toman-las-riendas-de-europa-87844/

¿De verdad nos sorprende que Merkel esté en contra de los Eurobonos? Ella sabe mejor que nadie lo que supondría ligar la deuda pública alemana con la de los periféricos. Es cierto que está enrocada con el control del déficit, pero es fácil de entender si se comprende que ella piensa con mentalidad alemana ... no son una de las mayores potencias económicas e industriales del mundo por casualidad. Ellos reducen su déficit compitiendo con calidad, innovación e investigación, es decir, produciendo más y mejor en un mercado global. Nosotros lo hacemos recortando gastos y aumentando impuestos. En mi opinión, y tras la eliminación de Sarkosy, creo que la campaña de difamación contra Merkel sólo obedece a los intereses por eliminar, de la escena política europea, los obstáculos que están dificultando el despliegue completo de esta estrategia, cuyo objetivo sólo persigue desestructurar social y laboralmente a Europa.


Pero, como siempre, una teoría debe hacer predicciones así que, si estoy en lo cierto, mi opinión es la siguiente:

El ataque contra España va a seguir de forma sistemática, independientemente de que nuestros bancos sean solventes por si mismos o con rescates del BCE.

El siguiente objetivo para seguir drenando dinero europeo en cantidades ingentes está en desprestigiar la deuda española hasta conseguir la intervención completa de España.

Mientras tanto se va a empezar a caldear de nuevo la deuda italiana y francesa, en paralelo con el acecho continuo a Merkel para, en 2013, eliminarla definitivamente de la ecuación.

Por cierto, según esta teoría, en Grecia deberían ganar los partidarios de salir del euro con una amplia mayoría. Sería interesante saber de donde provienen y cuantos son los recursos utilizados para poner a la opinión pública griega en contra de los defensores del euro.

Como alternativa para frenar este ataque se me ocurre:

- Los fondos de rescate europeos deberían inyectarse en el sistema haciéndolos circular ineludiblemente por el tejido productivo, de forma que llegasen a la banca después de mover el motor de la economía real (ayudas a familias y empresas en apuros para pagar sus deudas, creación de pymes, inversión en innovación e investigación aplicadas, inversión en educación...). Esto reduciría el déficit  mediante el aumento de ingresos reales y no incrementando impuestos que sólo merman aún más la capacidad de crecer, haciendo más fácil y barata su financiación,. Además esto haría decrecer el paro, es decir, invertiría el proceso en espiral descendente en el que estamos inmersos. Tanto Krugman como Stiglitz están en esta línea y son premios nobel.

- Jamás deberían crearse los Eurobonos ni la unión bancaria y fiscal hasta que el sistema no vuelva a ser estable. En su lugar deberían crearse "amortiguadores" temporales en forma de tipos de interés disociados en los diferentes países de la zona euro (dentro de un margen razonable y acotado) que propiciaran y facilitaran el flujo fondos entre las diferentes economías, utilizando así los mecanismos del mercado para reequilibrar las tensiones financieras.

- Por supuesto, habría que eliminar de la escena política y económica a los actuales dirigentes y principales actores clave de este gran drama (draghi y compañía...)

Un saludo