miércoles, 7 de diciembre de 2011

Operación SEMILLA

A veces mi cerebro me plantea preguntas inquietantes que, una vez contrastadas con la realidad que vemos cada día, me hacen dudar de si serán mis capacidades cognitivas las que están mermadas, o las de los sujetos que, se supone, gestionan este mundo. Una de estas reflexiones fue la siguiente:

¿Qué hacemos cuando queremos que algo que nosotros tenemos incremente su valor?

Pues normalmente lo "vestimos", lo "adornamos", lo ensalzamos, lo anunciamos, etc, y hacemos un sin fin de cosas que hagan que eso eso que nosotros poseemos, se revista de un aura tal que sea deseado por otros. ¿Y que pasaría si lo mejoráramos? ¿Qué pasaría si mejorándolo de alguna forma consiguiéramos que eso que ha perdido su valor vuelva a ser deseado?

En la actualidad los bancos, que quisieron jugar al monopoly con nuestras economías, tienen el problema de que han financiado (con dinero ajeno) la compra de cosas que ya no valen lo que se pagó por ellas (terrenos , pisos), debiendo además adjudicárselas por impago o quiebra de sus prestatarios.Como eso les penaliza y lastra sus resultados y balances tienen varias opciones.

  • Se lo endiñan al gobierno de turno, que utiliza dinero público (y deuda) para comprar algo que nadie quiere y con lo que no puede hacer nada. Comprar algo que no se necesita y no se quiere, aunque sea a menos de la mitad de precio, es caro.

  • Se lo comen con patatas y esperan los 15 o 20 años que es el tiempo previsto que tardará en volver a valer lo que pagaron o...
  •  
  • ... y aquí viene lo interesante, lo mejoran y hacen que ese plazo sea más reducido y la depreciación de esos bienes sea menor.

Bien, como a corto plazo la tercera opción es la menos mala de las tres, y además está en su mano adoptarla, los bancos han creado sus propias inmobiliarias, han "bajado" los precios y han intentado sacar al mercado todo ese producto tóxico que tienen. Pero claro, como el mercado no está para fiestas, no consiguen que eso salga. Además, como están haciendo la competencia a los que han sido sus mejores clientes (promotoras, constructoras), es un sistema auto-destructivo, porque prostituyen aún más un mercado ya de por si muy enrarecido. En una palabra, han elegido hacer la guerra cada uno por su cuenta y sálvese quien pueda.

¿Existiría alguna otra opción para poder mejorar eso que quieren revalorizar?

Pues sí. Existe. Pero requiere pensar y esto, a su vez, requiere un poco de "inteligencia" cosa que no abunda entre nuestros políticos y demás.
Lo explicaré con un ejemplo concreto.

Imagina un pueblecito pirenaico (que igual podría ser mediterráneo) que ha recalificado terreno para multiplicar por 5 su parque de viviendas, con el impacto medioambiental que eso implica. Algunos en el pueblo se han hecho de oro vendiendo a las promotoras los terrenitos de la abuela a precio de ibérico de bellota. Genial, bien hecho. Pero ha llegado la crisis y las promotoras, que habían comprado a crédito esos terrenos, se han arruinado, pasando a manos de los bancos todos los activos. Total 200.000 m2 recalificados, vendidos a precio de oro y posteriormente depreciados a precio de rústico desértico. Ese dinero ya está perdido.

Pero, quizá podrían perder menos. ¿Cómo?
Si consigo plantear un proyecto en la zona, que sea productivo y que genere empleo local, las personas de la zona empezarán a tener más capacidad de compra, con lo que en poco tiempo quizá puedan plantearse alquilar o comprar una vivienda, lo que les permitiría establecerse incrementando la población local que a su vez multiplicará la necesidad de servicios, que a su vez necesitarían de espacio para prestarse y desarrollarse, incrementando el valor de los activos (terrenos y casas) y generando además nueva oferta laboral. El ejemplo más claro sería el de encontrar petróleo en el desierto, que hizo que unas cuantas tribus de pastores pasaran a controlar la economía energética mundial. En este caso, el petróleo tenemos que encontrarlo.

Pero la dificultad estriba en crear ese tejido productivo, que requiere apoyo para arrancar y que debe incurrir en los menores gastos posibles al principio. Pero, ahí está la oportunidad. Para la mayor parte de las pymes, el coste de arranque más importante es el de infraestructura, es decir, dónde ubicarse. Pero ¿No acabamos de decir que tenemos un montón de terrenos y pisos vacíos que se están depreciando por minutos? Por qué no facilitamos parte de esos activos sin coste para la creación y ubicación de pymes, de forma que éstas, al generar empleo, revaloricen el resto de propiedades que tienen los bancos en la zona, y justifiquen la construcción de viviendas y servicios, tal y como estaba previsto. Es decir, los bancos harían una inversión menor (unos pocos activos durante un período limitado de entre el total disponible) para revalorizar algo que ya dan por perdido.

Si a este enfoque le añadimos un apoyo gubernamental, permitiendo la creación de clusters de pymes que permitan crear sinergias entre ellas, tendríamos la misma inversión que el gobierno quiere hacer en comprar "basura" para un banco malo, convertida en una inversión productiva y generadora de riqueza, donde los responsables de esta situación (los bancos) asumen parte de su responsabilidad mediante su aportación inmobiliaria. En una palabra, el gobierno inyectaría dinero en la base de la pirámide, no lo dilapidaría regalándolo en la cúspide.

En España sobran pymes intentando arrancar y otras intentando sobrevivir, que estarían encantadas de encontrar facilidades para ubicarse en sitios que ahora son "basura" depreciada.

Por cierto, el ejemplo que ponía se plasma aquí...

www.kvalley.daxnatur.com

Un saludo.